Tomate de Pera: Qué es, tipos, descripción, botánica, cultivos y más

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El Tomate de Pera es un tipo de tomate conocido por tener tamaños grandes y de pulpa considerablemente carnosa. Su nombre científico es Lycopersicon esculentum y se diferencia del tomate tradicional por tener forma ovalada o esférica, muy parecido a la fruta Pera, por lo que, es a partir de allí, que, también suele ser reconocido como Tomate de la Pera, debido a su parecido en cuanto a forma y textura, aunque variando en muchos otros elementos.

Cabe destacar que el Tomate de Pera suele ser ácido y un poco agrio, y su forma puede ser esférica pero un poco aplanada, resaltada por algunas protuberancias que pudieran aparecer en la superficie. Además, el interior, o la parte carnosa del Tomate de Pera, suele ser compacto y las semillas son escasas, a diferencia del tomate normal que se caracteriza por tener varias semillas en su interior.

Por otro lado, el Tomate de Pera se cultiva en el Alt Empordà i Baix Empordà ya que es el tiempo en que adquirirá las propiedades necesarias para poderse formar adecuadamente y lograr obtener las características que lo componen. Este tipo de tomate también puede ser dulce, dependiendo del grado de madurez y con alto nivel aromático, ideal para la elaboración de salsas de tomate y algunas conservas.

Todo sobre tomates pera

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Origen del Tomate de Pera

El tomate Pera tiene registros que datan del año 1752, cuando los ingleses lo utilizaban como saborizante y acompañante para sopas y caldos, según registros gráficos y literarios encontrados en Europa cerca del Siglo XVIII. Pero en los siguientes siglos, se fue expandiendo debido a su uso, llegando a suelos estadounidense en el continente americano, y hacia otros países europeos como Francia, Italia y Gran Bretaña.

En ese sentido, cerca de 1808, el Tomate Pera Amarillo, una variante del tradicional, se dio por primera vez en Europa, obteniendo la primera cosecha de variación del tomate pera, y rápidamente llegó a otros países del hemisferio. De hecho, para 1985, una compañía llamada Hudson Bay en Vancouver, cosechó sus primeros Tomates Pera amarillos junto a otras flores, hiervas y frutas.

Pero la verdadera expansión en suelo americano comenzaría en 1863, cuando Joseph Ellis, un horticultor, empezó a comercializar miles de semillas de diversos y variados tomates en Utah y Denver, y entre ellos estaban las semillas de tomate pera, que lograron germinar en distintas granjas y haciendas estadounidense, permitiendo la propagación de esta variación de tomate rápidamente.

Descripción

El tomate pera es un tipo de tomate ovalado o con forma de pera, un tanto aplanado a diferencia de la figura curvilínea de la fruta, característico por sus distintos tonos de color, entre los que destacan el rojo como más común, y el amarillo, entre uno de los más particulares de todas las cosechas.

Por otro lado, el tomate pera es reconocido por su sabor dulce, y ha sido utilizado desde su descubrimiento, como condimento o endulzante de sopas y otros alimentos similares. Aunque por sus propiedades, también suelen emplearse para la elaboración de conservas y algunos dulces de tomate pera.

Además, entre las características físicas de este tipo de tomate, encontramos que suele tener distintas protuberancias o brotes de colores, según el grado de madurez y el tipo de tomate pera que se esté cosechando. A parte, suele ser un aromatizador natural, ya que su olor se impregna en los alimentos y determina el sabor de la comida.

Botánica

El tomate pera es un fruto que está compuesto por una serie de características que lo hacen único y diferencial entre otros tipos de tomates, basado en composiciones como su hoja, tallo, color y proporción, de acuerdo a cada variación que se encuentre disponible y cultivable en todo el mundo. Entre tales características resaltamos:

Hojas

Las hojas de la planta de tomate pera son simples, suaves y sencillas, un tanto pecioladas y de limbo hendido, que se identifican gracias a elementos como su textura y color, ubicada siempre en la parte superior de la fruta.

Tallo

Su tallo y todas las partes verdes de la planta de tomate pera suelen estar compuestas por los denominados “pelos glandulares” que sirven como una especie de anticuerpo para insectos y otras amenazas. Además, con un roce mínimo y al raspar cierta parte del tallo o de cualquier otra parte verdosa de la planta, suele expedir un líquido con un olor característico y diferencial.

Flor

Las flores de la fruta pueden aparecen en racimos y en distintas partes de la zona verdosa, generalmente por encima del tomate pera. Sin embargo, el número o cantidad de flores que se puedan presentar van a depender de muchos factores, y puede variar de cultivo a cultivo.

Fruta

La fruta es, en sí, el tomate pera. Esta aparece después del tiempo de cultivo, y se trata de la cosecha que pueda generar la planta, que varía según color, forma, sabor, composición y otros elementos diferenciales y particulares.

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Variedades de Tomate Pera

El tomate Pera es un cultivo que puede variar dependiendo de diversas características, como el color, tamaño, tipos y formas en las que se pueden producir según los distintos lugares del mundo, que se pueden especializar por algunas de esas características o por todas. En ese sentido, el tomate pera puede variar según su:

Tipos

Existen dos tipos de Tomate Pera, los cuáles se diferencian entre distintas características particulares. Alguna de ellas son ligeras, pero marcan distancia en cuanto a sus propiedades y beneficios. En ese sentido, entre los tipos de tomates pera existentes podemos encontrar:

Tomate Pera de Girona

Este tipo de tomate pera está diferenciado por tener una piel súper fina, y un color rojo que se torna más intenso y brillante a medida que se produce el periodo de maduración. Además, la carne del tomate pera Girona suele ser dura en sus inicios, y se va ablandando a medida que madura, lo que permitirá separar la fruta de la plata fácilmente al momento de la cosecha y manipularlo de forma sencilla.

Tomate Pera Río Grande

También conocido en algunos países o regiones como tomate pera Isabel, son aquellos que tienen una proporción de tamaño mocho más grande que el tomate pera Girona, de aproximadamente 10 cm. Por tales proporciones, su masa suele ser un poco más compacta y dura, tornándose en una figura un poco cuadrada y de piel delgada. Sin embargo, debido a su dureza, no cuenta con un punto de ruptura, por lo que hay que acudir a cortar el peciolo para poder cosecharlo, pero ideal para obtener un mayor grado de conservación.

Tamaños

El tomate pera es una fruta-hortaliza que puede variar en cuanto a tamaño por distintos factores. En el mayor de los casos, sus proporciones dependen del tipo de tomate, pero otros elementos como la plantación y el lugar de cultivo pueden influir significativamente en su crecimiento. En ese sentido, los tamaños del tomate pera, en general, son:

6 cm

El tomate Pera de Girona suele tener un tamaño aproximado de 6 cm según su figura final. Es decir que, al finalizar su crecimiento, este será el tamaño que alcanzará la mayoría de las veces. Puede que esa proporción cambie un poco dependiendo de factores como la tierra y los minerales que extrae para crecer.

10 cm

El tomate pera río grande, tiene un tamaño promedio de unos 10 cm, ya que suele ser más grueso y duro a diferencia del anterior. Esta proporción la obtendrá al finalizar su crecimiento, pero puede variar también según el lugar donde se esté cosechando, y otros elementos como el clima y la tierra.

Color

El color es un elemento que no varía mucho en el tomate pera, ya que podemos encontrar solamente dos variaciones, pero en diferentes tonalidades e intensidad, dependiendo de factores como el nivel de madurez y otros elementos diferenciales. Partiendo de allí, los colores del tomate pera son:

Rojo

Tanto el tomate pera Girona como el río grande, se tornarán color rojizo al final de su maduración, adquiriendo un tono brillante y un poco pintón, que lo caracteriza por ser llamativo entre las demás frutas.

Amarillo

El tomate pera amarillo suele ser la fase inicial de esta fruta. Mientras está en crecimiento, irá cambiando de tono hasta convertirse en rojo. Sin embargo, también es posible encontrar tomates peras amarillos exclusivamente, y este es un tipo de la fruta que se comenzó a cosechar en Europa a mediados del siglo XVIII.

Formas

Es posible encontrarse con dos tipos de forma o figura del tomate pera, que no son tan distintivas, pero sí diferenciales, y dependen del tipo de tomate y su formación. Es por ello, que las formas más comunes son:

Ovalada

El tomate pera Girona tiene una forma ovalada y aplanada, que caracteriza su piel y carnosidad, como todos los tipos de tomate.

Cuadrada

El tomate pera río grande es más grueso, duro y compacto, lo que permite que se forme en base a una forma algo cuadrada, a diferencia de su versión Girona.

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¿Cómo se cultivan los tomates pera?

Para cultivar esta fruta-hortaliza, es fundamental seguir una serie de pasos y requerimientos que influirán significativamente en su crecimiento. Incluso, debido a las técnicas de cultivo del tomate pera, se puede determinar su periodo de cosecha y otros factores importantes, dependiendo del lugar que elijas para sembrarlo.

En jardín

Para plantar una semilla de tomates pera en un jardín, es indispensable que esta esté expuesta a una absorción de luz bastante exigente, ya que la raíz la necesitará para comenzar a germinar y crecer de forma constante. También se debe tomar en cuenta su exposición a una temperatura entre los 15°C y 40°C, donde los grados de 25°C a 35°C serán los más ideales para su crecimiento.

La tierra o el suelo donde se va a plantar, no se trata de uno en particular, ya que el tomate pera suele darse en cualquier tipo de tierra. Sin embargo, a medida que va creciendo, se recomienda ir cambiando la superficie y remover la tierra de manera periódica para evitar la presencia de malas hiervas y malezas que pueda comprometer el crecimiento del tomate pera.

Por otro lado, sí deseas tener un huerto de varias plantas de tomates pera, se recomienda un espacio o una longitud entre raíz y raíz de las dos, de 35 cm aproximadamente, para evitar que la misma roce o intervenga en el crecimiento de la otra. También es recomendable que la profundidad de plantación sea de 30 cm.

En maceta

Es posible sembrar el tomate pera en macetas grandes o semilleros, para permitir que la raíz pueda crecer rápida y fácilmente, evitando obstrucciones de la luz y sobrepeso de agua que se pueda almacenar en el macetero.

En ese sentido, es fundamental que el tomate de pera en una maceta no se riegue de forma excesiva, para evitar el ahogamiento de la raíz de la planta, y favorecer la respiración vegetal para que, tanto las raíces como el tronco y el tallo crezcan de forma adecuada, aprovechando la exposición a la luz solar.

Por otro lado, se recomienda trasplantar la planta de tomate de pera hacia un semillero o campo más grande para que pueda crecer de forma óptima. Este traslado debe hacerse luego de pasar 21 días de la siembra, si la misma se hizo en una tierra de clima cálido y tropical. Sí, por el contrario, el traslado se hace a una tierra fría, entonces deberían esperarse de 30 a 35 días.

Cuidados de una planta de tomates pera

Para mantener el crecimiento el cuidado prolongado de los distintos cultivos de tomates pera, se recomienda en un regado frecuente, ya que esto permitirá el incremento de su masa foliar, que, a su vez, influye en el crecimiento de la planta. Sin embargo, es fundamental ser prudentes entre cantidad y tiempo, porque el hecho de regarla de forma constante, exige que el nivel de agua sea mínimo, o, por el contrario, se puede pudrir la raíz o no permitir que crezca mucho.

Sí el cultivo se encuentra en una maceta o semillero, es importante que el cuidado sea mayor y el regado sea más frecuente, con el mismo nivel de agua, ya que, en estos maceteros, es posible que se deshidraten fácilmente y crezcan en menor cantidad y calidad. Además, también se debe exponer al sol de forma continuada.

También es importante que se realice el proceso de destallado de forma periódica y cada vez que lo amerite. Esto consiste en cortar, de manera limpia y cuidadosa, los brotes que puedan crecer en las extremidades o axilas del tallo principal, para evitar que la planta agote recursos creciendo hacia distintas direcciones, permitiendo que su crecimiento vaya exclusivamente a uno, lo que contribuirá a que se dé mucho más rápido.

Cosecha de plantas de tomates pera

Las cosechas de tomates peras suelen tener una duración de 2 a 3 meses aproximadamente, permitiendo hacer recolecciones al año. Automáticamente después de la siembra, se suelen esperar 80 días para comenzar a ver los primeros frutos de tomate pera, pero hay que esperar a que presenten otras características para comenzar la cosecha.

En ese sentido, para recoger los tomates pera, hay que esperar que la fruta se torne entre los colores verde y rojo, ya que es en ese punto, en donde la fruta comienza su maduración de forma progresiva. A partir de allí, el fruto irá madurando rápidamente sin estar conectado a la planta, y se pueden utilizar de las dos condiciones (verde y rojo) para la preparación de distintos alimentos o platos.

Por otra parte, se recomienda que la cosecha se realice empleando cortes de tijeras o cuchillos de forma cuidadosa, procurando no romper ni las flores ni el tallo, porque podría comprometer sus futuras producciones. Además, ese corte también va a depender sí el tomate es pera Girona, o río grande, ya que la primera suele ser más blanda y fácil de cortar, pero la segunda es un poco más rígida y requiere de mayor cuidado para no dañar la planta.

Propiedades y beneficios del tomate pera

El principal componente del tomate pera es el agua, lo que se traduce en un valor energético ínfimo o muy bajo. Sin embargo, dentro de las propiedades de esta fruta, se puede encontrar un mayor grado de azúcares que en otras frutas y verduras, lo que permite que su sabor sea un poco más dulce.

Por otro lado, también se puede encontrar un alto nivel nutricional gracias a la presencia de ciertas vitaminas como la E y C, que permiten un grado elevado de efecto antioxidante, así como también los minerales y fibra que componen al tomate pera, que permiten el mismo efecto en conjunto a carotenos.

Usos Alimenticios

El tomate pera es un importante alimento que aporta un bajo nivel energético, ya que su consumo contiende al menos 20 calorías por cada 100 gramos, debido a su composición mayoritaria de agua, y en otro nivel menor de hidratos de carbono, lo que lo convierten en un alimento aprovechable para dietas.

Además, por ser considerada una fruta-hortaliza, es empleada como ambos tipos en la preparación de alimentos. Se puede utilizar para hacer jugos, o agregar sabor a otros alimentos. También para condimentar o sazonar algunos platillos, aprovechando sus niveles en vitaminas, fibras y minerales.

Partiendo de allí, el tomate pera es considerada una importante fuente de minerales como el fósforo y el potasio, así como también de vitaminas como la C y E, y provitaminas A. Incluso, estas presentan un grado alto de carotenos como el licopeno, un pigmento natural que le adjudica a este tomate su color rojo.

Vitamina E

Sus acciones antioxidantes intervienen en el proceso de creación y formación de colágenos, así como también de los glóbulos rojos en la sangre, y el crecimiento de huesos y dientes. Además, contribuye a que los alimentos absorban el hierro, aumentando la resistencia inmunológica del cuerpo frente a las infecciones.

Vitamina A

Es una vitamina presente en el tomate pera, y es indispensable para la visión de las personas. También contribuye en la conservación de la piel, las mucosas del cuerpo, el cabello y los huesos en general, permitiendo la existencia de un buen funcionamiento del sistema inmunológico, gracias a sus propiedades antioxidantes.

Vitamina B3

También conocida como niacina, ayuda al correcto funcionamiento del sistema digestivo de los individuos, así como a la conservación del buen estado dermatológico o de la piel, el sistema nervioso, y contribuye con el proceso de conversión y transformación de los alimentos en energías para el cuerpo.

Potasio

Fundamental para la generación y luego la transmisión del impulso nervioso del cuerpo humano, así como también a la existencia de una actividad muscular normalizada. Incluso, el potasio presente en el tomate pera interviene en la existencia de un equilibro del agua interna y externamente de las células.

Usos medicinales

Debido a sus compuestos químicos y sus propiedades naturales, el tomate pera puede utilizarse y aprovecharse para beneficiar el cuerpo humano, principalmente en la salud, que se ve afectada positivamente por esta fruta-hortaliza. En ese sentido, los usos medicinales más frecuentes son:

Potencia el sistema de defensas

Gracias a sus componentes ricos en carotenoides, como el licopeno y otros, permiten la existencia de efectos que benefician el sistema inmunológico, creando una barrera entre los agentes nocivos externos y el cuerpo humano, principalmente, debido a las distintas sustancias que se agrupan para aliviar ciertas enfermedades y prevenir situaciones de riesgo patológico.

Ayuda a mantener un peso adecuado

Debido al bajo nivel de energizantes y otros componentes que contribuyen a la aparición de la grasa, el tomate pera se convierte en una oportunidad alimenticia para controlar el peso corporal de las personas, utilizado comúnmente dentro de las dietas para controlas el peso, ya que este aporta tan solo 40 calorías al cuerpo.

Recula el intestino

El tomate pera posee propiedades en fibra, que a su vez actúa como un laxante natural, lo que permite mejorar problemas de estreñimiento en las personas, así como también contribuye a la reducción de colesterol en la sangre y al control de propiedades como la glucemia que puedan empeorar la salud de personas diabéticas. Incluso, y debido a todas las vitaminas y compuestos, permite reducir significativamente el riesgo de aparición de enfermedades como el cáncer de intestino ocasionado por problemas gastrointestinales.

Depurativo

El tomate pera es ideal para eliminar exceso en toxinas y líquidos corporales, ya que tiene un alto contenido potásico y un bajo en sodio, una composición fundamental para utilizarlas como depurativo interno. Por lo tanto, personas con problemas como la hipertensión, cálculos renales, hiperuricemia, oliguria y retención de líquidos, puedes consumir la fruta sin temor a el empeoramiento de la salud.

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Curiosidades

El licopeno, una propiedad del tomate pera, es aprovechable e identificable de forma más fácil cuando proviene del tomate que ya está cocinado, ya sea asado, zumo procesado, en calor, frito o a través de microondas, por el contrario al tomate crudo que es más difícil de aprovechar. Además, si a la preparación del alimento se le añade algunos niveles de grasa a través de sustancias como el aceite de oliva o de semillas, se puede aprovechar mejor el licopeno.

Por otro lado, esta fruta-hortaliza es utilizada en distintas partes del mundo como un alimento dietético ya que su bajo contenido energizante permite que la preparación de los alimentos esté regida en base a los niveles balanceados de compuestos del tomate pera. Incluso, algunos entrenadores de gimnasio o de deportes, recomiendan su uso para mejorar las condiciones de salud, ya que esta permite tener un nivel de saciedad o llenura corporal, contribuyendo a mantener la ansiedad al margen de la dieta.

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